Darwinismo digital

EL 10/31/2018

El fin de los negocios tradicionales

 

La evolución es intrínseca al ser humano, siempre se está en constante cambio. De igual forma, cada uno de los aspecto que rodea al hombre está en proceso de innovación y es algo que viene desde aquél día cuando pudo obtener fuego con la fricción de las piedras.

En efecto, los tiempos han cambiado y los negocios no son ajenos a estos fenómenos. Actualmente nos encontramos en la revolución digital. Internet cambió por completo la forma en que vivíamos y en menos de cien años los cambios han sido tan disruptivos que se habla de la inteligencia artificial.

Ha sido internet ese gran responsable de la transformación, sobretodo de la forma en cómo nos comunicamos. Por ejemplo, antes de las redes sociales las empresas tenían el poder sobre las necesidades de sus clientes, hoy la comunicación se volvió menos jerarquizada y todos, de alguna u otra forma, tenemos una participación más activa en la toma de decisiones de las empresas.

“En las redes sociales, somos la estrella de nuestro propio reality show, y, como a todo público, debemos cultivar a nuestro público. Usted tiene sus 15 minutos para definirlo”, Brian Solis.

Hoy las computadoras, teléfonos inteligentes, cámaras web y tabletas, se convirtieron en herramientas indispensables de la vida cotidiana. Aun cuan más dos mil millones de personas usan internet. El poder se desplazó de las marcas a los consumidores conectados, quienes se han convertido en una red de información.

Nos obstante, las redes sociales son herramientas digitales que pueden juega a favor o en contra de las empresas y no dependen de sí solas para garantizar el posicionamiento de una marca. Es acá cuando hablamos que digital va más allá de estar en la web, se trata de una transformación constante en pro de mejorar procesos que beneficien a la compañía interna o externamente.

El mercado es cada vez más competitivo y las empresas pequeñas se convirtieron en esos unicornios que quitaron a los gigantes parte de la torta porque entendieron más rápido las necesidades del mercado y aplicaron una solución.

Darwin afirmó que “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio“, en efecto es lo que está pasando en la industria, porque quienes se resistieron al cambio se condenaron a la desaparición.