Innovar es más que soñar con ideas locas

EL 09/30/2018

Entrevista con Claudia Jiménez líder de innovación

Aunque todos hablen de innovación empresarial y conozcan sus beneficios no se puede ignorar que para muchos continúa siendo un concepto ambiguo. Y es que  son varios los mitos que se han creado alrededor de esta palabra que en efecto va más allá de una buena idea o de la creatividad. Por esto es importante continuar construyendo una cultura de la innovación a partir, también, de los contenidos.

Para hablar sobre la innovación en Revista Mprende entrevistamos a Claudia Jiménez quien tiene  más de 8 años de experiencia en el campo y ha liderado la innovación en varias etapas de su carrera profesional. Actualmente es líder metodológica en Apps.co.

Rossnaira Martínez: Antes de empezar y entendiendo que este es un concepto muy amplio, ¿qué es innovación?

Claudia Jimenez: La innovación tiene muchas aproximaciones. Hay quienes la ven como una cualidad; por ejemplo en la industria de la publicidad se habla de un concepto innovador. En las empresas la innovación se vuelve un proceso donde hay que definir unos objetivos, desarrollar varias etapas para tener posibilidades de solucionar un problema o mejorar un indicador. Para los emprendedores la innovación no es un proceso con tanta estructura y aprobación, sino que se vuelve un ejercicio constante de exploración y experimentación que tiene de impacto en el mercado.

Al final la innovación está obligada a generar una respuesta en el mercado. Si tu idea es muy poderosa pero no genera ninguna reacción, en quien la ve o escucha, poco o nada se puede decir sobre lo innovador.

Innovar siempre implica una acción que debe generar un impacto positivo o respuesta deseada en el otro.

R.M: ¿Quiénes deberían liderar la innovación?

C.J: Está muy relacionado con entender que el para quién depende del para qué. Hay personas que son muy buenas conceptualizadoras que ponen a todo el mundo a pensar, y esta habilidad es clave, pero la innovación no se puede desarrollar con conceptos, se necesita alguien que puede comenzar a estructurar y darle forma. También se necesita quienes están en la capacidad de ejecutar. Es decir que liderar la innovación depende del momento en donde se está y no es un ejercicio individual.

Haciendo innovación hay que saber cuando estás llamado a liderar o cuando estás llamado a soltar para que otra persona del equipo con sus fortalezas y habilidades asuma responsabilidades.

R.M: Actualmente hay muchos consultores de innovación, pero ¿crees que  un emprendedor o empresario se puede levantar y decir hoy quiero innovar?

C.J: Yo creo que cuando uno está pensando en resolver las cosas del día día no siempre salen ese tipo de reflexiones. Quizá lo que tú digas es que el plan que tenías a principio de año no se está cumpliendo como lo planteado y esta situación de caos es lo que motiva o debería motivar a hacer las cosas de otra forma. Cuando las cosas están funcionando difícilmente va a surgir la necesidad de pensar sobre el acompañamiento, posiblemente el ritmo del día a día hará que todo tenga una inercia.

Pero cuando las cosas no están saliendo bien está la necesidad de buscar la ayuda interna o externa. A veces hace falta ese tercero que escuche para que conecte los puntos de las situación y pueda unir las perspectivas para decirle a esa cabeza o equipo de trabajo lo que está pasando. En organizaciones donde cuesta ese engranaje es cuando viene muy bien un consultor que ayude a que esos diálogos se den. También puede pasar que la empresa está bien internamente pero no entiende lo que está pasando con el cliente. El rol de las empresas de consultoría no solamente es ayudar con la construcción de diálogo, sino promover escenarios de toma de decisiones.

R. M: La palabra innovación ya existía en el diccionario antes que fuera tan popular ¿por qué crees que todo el mundo habla de esto?

C.J: Creo que tiene varias razones. No tengo la certeza de donde llegó esto, pero si tiene que ver con que los hábitos de consumo de las generaciones eran más duraderos, las generaciones compartían muchas cosas entre sí y un producto lograba tener un ciclo muy largo con pequeños cambios. Hoy estamos en una  dinámica de permanente cambio donde entre una versión de un celular y otra que sale en 6 meses se ven cambios significativos. El conocimiento que tenemos tiene una vida útil más corta.

En estos escenarios de cambio e incertidumbre se trata de darle sentido a lo que está pasando y la palabra que se ha posicionado es la innovación porque hay que adaptarse para mantenerse competitivo y vigente. Puede también que sea una mezcla de las tendencias del mercado con la aparición de entidades que empiezan a tratar de interpretar y darle una salida a las empresas para que estas no mueran.

R.M: En los últimos cinco años ¿cómo ha visto la innovación?

C.J: A través del trabajo de varias entidades tanto públicas y privadas la innovación se comienza a vivir como realidad, pasa de ser algo teórico a algo que las personas saben y hacen; que requiere esfuerzo; inversión y entienden que puede haber una recompensa en la medida que el proceso se vuelva parte de la cultura.

En estos últimos años se ha apropiado el mensaje. Hubo un momento donde se idolatraba, pero hoy ya se está aterrizando.

Los emprendedores y empresarios colombianos son talentosos y recursivos. Así como hay exceso de la palabra innovación hay muchos casos de éxito que no se cubren mediáticamente, porque para la empresa se vuelve natural el proceso de innovación, pero generan impactos importante en el país.

La innovación si está pasando en Colombia y cada vez hay más disponibilidad para hacerlo.

R.M: ¿Qué necesita Colombia para seguir trabajando en innovación?

C.J: Cada vez estar más dispuesto. Esto tiene un componente muy serio de mentalidad y cultura para entender que las cosas se planean porque se debe organizar, también entender que se puede cambiar las condiciones del entorno y estar en la disposición de detectar los problemas como oportunidades.